Monterrey, N. L. — Las recientes lluvias de abril y los primeros días de mayo han ayudado a que las presas de Nuevo León mantengan sus niveles de agua prácticamente estables. A pesar del consumo diario de la población, las precipitaciones que trajeron los frentes fríos permitieron que las reservas no bajaran, lo que representa un alivio importante ante la llegada de la temporada de calor en la región.
Según los datos más actuales, la presa Cerro Prieto en Linares incluso registró una ligera mejoría en su almacenamiento respecto al mes pasado, mientras que El Cuchillo logró sostener su capacidad casi sin cambios. Por el contrario, la presa La Boca en Santiago fue la única que mostró un descenso en su llenado, aunque todavía conserva niveles suficientes para garantizar el suministro y las actividades en la zona.
Este buen panorama en los niveles de agua también ha motivado el turismo local, pues muchas familias aprovecharon el fin de semana para pasear en la zona de Santiago. Los visitantes realizaron recorridos en catamarán y caminatas por el malecón, disfrutando de la vista que ofrecen las presas actualmente y del clima agradable que ha predominado en el estado tras las lluvias.
