Guadalupe, N.L.— Un conductor de transporte por aplicación, identificado como Edgar Moisés Martínez, se convirtió en pieza clave para salvar la vida de un menor de edad que sufrió una grave caída desde unas escaleras. Los hechos ocurrieron cuando una mujer y dos menores abordaron la unidad con destino al Hospital Materno Infantil; sin embargo, al percatarse de la urgencia médica y el estado crítico del pequeño “Toñito”, el chofer decidió intervenir de manera inmediata. Aplicando conocimientos preventivos, Martínez instó a los familiares a mantener despierto al menor durante el trayecto, mientras realizaba maniobras para agilizar el traslado ante la saturación vial de la zona.
En un esfuerzo por reducir los tiempos de respuesta, el conductor solicitó el apoyo de José Miguel Estudillo, oficial de Tránsito de Guadalupe, quien se sumó a la emergencia escoltando la unidad y abriendo paso entre el tráfico. Gracias a esta coordinación, un trayecto que ordinariamente toma hasta 20 minutos se completó en solo cinco, permitiendo que el personal médico recibiera al infante en el área de urgencias de manera oportuna. La madre del menor confirmó horas después que el pequeño se encuentra estable, agradeciendo profundamente la empatía y la rápida reacción de ambos hombres, quienes priorizaron la vida del menor sobre cualquier protocolo cotidiano.
Tras el incidente, Edgar Martínez, padre de cuatro hijos, hizo un llamado a la ciudadanía para fomentar la cultura de la prevención y la solidaridad en la vía pública. “Hay que tener más empatía; a veces podemos ayudar con el simple hecho de hacernos a un lado, pues un minuto salva vidas”, expresó el conductor, quien destacó la importancia de no ignorar las emergencias ajenas. Esta acción ha sido celebrada por la comunidad local como un ejemplo de civismo y colaboración entre ciudadanos y cuerpos de seguridad, demostrando que la respuesta inmediata frente a un accidente puede marcar la diferencia.
