sáb. Feb 28th, 2026

Monterrey, N.L.— Una familia de la colonia Contry Tesoro causó controversia tras talar un nogal de aproximadamente 50 años, bajo el argumento de que las ramas afectaban el cableado y la banqueta de su domicilio. El hecho escaló rápidamente en redes sociales hasta llegar al colectivo Reforestación Extrema, cuyos integrantes acudieron a la calle Tucán para constatar la pérdida del ejemplar. Los activistas denunciaron que la sombra y el refugio de aves desaparecieron por un acto deliberado, señalando que los árboles en la vía pública son un bien común y no propiedad privada.

De acuerdo con la inspección realizada en el sitio, los presuntos responsables contaban únicamente con un permiso municipal para realizar labores de poda, mas no para la tala total del ejemplar catalogado como “monumental”. Representantes del colectivo recriminaron que se ignoraron las restricciones técnicas, ya que los daños reportados en cables no eléctricos no justificaban el derribo de un árbol de estas dimensiones. Ante esto, personal del municipio de Monterrey acudió para entregar una notificación formal a los involucrados, iniciando el proceso para determinar la gravedad de la falta administrativa.

Bajo la Ley para la Conservación y Protección del Arbolado Urbano de Nuevo León, este tipo de acciones sin la autorización debida se consideran faltas graves. Las sanciones económicas podrían oscilar entre las 100 y 500 UMAs; sin embargo, al tratarse de un ejemplar patrimonial, la multa podría escalar hasta las 5 mil UMAs. Además de la sanción monetaria, los responsables podrían enfrentar arresto administrativo de hasta 36 horas o trabajo comunitario en favor del medio ambiente.