Monterrey, N.L. — Con el objetivo de mejorar la fluidez en las principales avenidas de la ciudad, el gobierno municipal ha puesto en marcha una campaña de sensibilización sobre las recientes modificaciones al Reglamento de Tránsito. Esta iniciativa, derivada de una reforma a la Ley de Movilidad aprobada por el Congreso del Estado, establece que los conductores involucrados en percances viales leves están obligados a retirar sus vehículos de la zona de rodamiento. La medida responde a una creciente demanda social para evitar que los incidentes sin lesionados paralicen el tráfico durante horas, priorizando la movilidad de miles de ciudadanos que transitan diariamente por el área metropolitana.
El nuevo protocolo instruye a los automovilistas a documentar el incidente mediante fotografías o videos de los daños, las placas y el entorno, para posteriormente mover las unidades a un sitio seguro que no obstruya el paso. Contrario a la creencia popular de que mover el automóvil invalida la póliza de seguro, especialistas en el ramo han aclarado que la protección se mantiene vigente siempre que se cuente con la evidencia digital previa. Con este respaldo legal y técnico, se busca romper con la antigua costumbre de esperar a los ajustadores en medio de la vialidad, lo cual generaba riesgos de accidentes secundarios y congestionamientos masivos en las arterias de alto flujo.
Esta unificación de criterios del reglamento entre los municipios de la zona metropolitana representa un avance significativo en la gestión del tráfico urbano y la seguridad vial. Las autoridades de seguridad y tránsito exhortan a la población a actuar con responsabilidad y agilidad ante choques de baja intensidad, asegurando que el proceso de indemnización no se verá afectado por despejar la vía. De esta manera, se pretende que la ciudad recupere su dinamismo y que los recursos de tránsito se enfoquen en situaciones de mayor emergencia, fomentando una cultura vial más eficiente y respetuosa con el tiempo de los demás.
