Monterrey, N.L.— El trágico fallecimiento de Liam Damián, un menor de apenas 4 años que fue atropellado en la colonia San Ángel Sur, desató una profunda indignación comunitaria debido a que el automovilista implicado abandonó su camioneta Jeep para huir de la escena. El fatal accidente ocurrió el pasado sábado a solo una cuadra de la vivienda del menor, un sitio que hoy luce repleto de veladoras y rosas colocadas por los propios vecinos. Mientras el dolor inunda el sector, la Fiscalía General de Justicia del Estado mantiene abierta la carpeta de investigación para esclarecer los hechos y localizar al operador del vehículo.
Para exigir la captura inmediata del presunto responsable, quien según reside en la misma zona, un grupo de manifestantes bloqueó la circulación de la avenida Eugenio Garza Sada, generando un intenso caos vial al sur de la ciudad. Los allegados de la víctima explicaron que la movilización surgió ante la falta de una comunicación directa por parte de las autoridades ministeriales con la familia afectada, por lo que urgieron a la autoridad a redoblar los esfuerzos para que el caso no quede en la impunidad.
Esta tragedia también puso en evidencia el peligro latente al que se exponen diariamente los peatones en la avenida San Ángel, una arteria vial sumamente compleja. Los habitantes del sector denunciaron que las banquetas se encuentran invadidas de forma ilegal por estructuras de comercios y puestos de comida, lo que obliga a las madres de familia y a los niños en edad escolar a caminar sobre el pavimento, exponiéndose directamente al paso de camiones de carga y vehículos estacionados en doble fila.
